MEDIUM 16/01/2017 

¿Son tus contenidos para personas o para bots?


la hora de generar contenidos, estos tienen que ser interesantes, concretos, atractivos y por su puesto que aporten valor para la audiencia a la que te diriges.

Si cumple todas estas pautas por lo general se denomina contenido de calidad. Pero por mucha calidad que puedas aportar, si dichos contenidos no son accesibles, sencillamente no existen.

Esta es la guerra que en su día entendió Google vs Yahoo cuando comenzaron las pujas por palabras claves. Una sencilla (y muy diferente) manera de centrarse en el usuario potencial que buscaba información en internet. Poner precio a las palabras, tan solo fue el principio de un modelo de negocio que evolucionó con las redes sociales que centraron su negocio en la demografía de quien pasaba por allí.

Jamás fue tan fácil llegar tan lejos, pero esa acceso tiene un precio. Es aquí cuando empiezan los negocios basados en SEM y SEO. Grandes conocedores de las tripas algorítmicas de cada entorno y que a base de ajustar y ajustar las piezas del puzzle de tags, consiguen hacer mucho más accesible tu inversión en contenidos para tu audiencia potencial.

La competencia es fuerte y elegir entre modelo de pago y modelo optimizado, hace tiempo que no vale. Son la correcta y sabia combinación de ambos, lo que proporciona ese plus en acceso vs tu competencia. El problema radica en que hemos abandonado la esencia de lo que hacemos y aportamos en pro de su técnica a la hora de distribuirlo.

Lo que es lo mismo, nos preocupamos más de que lo que creamos llegue lejos antes de que llegue mejor.

Jamás fue tan fácil llegar tan lejos, pero ese acceso tiene un precio

Nuestros contenidos están tan optimizados para ser encontrados / posicionados que a la hora de consumirlos, sencillamente son estándar, anodinos, distantes, fríos y carentes (a veces) de sentido. No hay más que ver como algunas publicaciones digitales que presuntamente publican noticias, han acortado tanto sus post que no llegan al párrafo, pero llegan a su público.

Como a la hora de expresarse, ya sea por escrito o de manera audiovisual, no tienen ninguna personalidad elemental, pero llegan a su público. Como al ser tan generalistas, no aportan ningún valor esencial, pero llegan a su publico.

La reacción natural, es la que siempre ha tenido el ser humano: ignorar la fuente. Ya pasó con los anuncios en medios impresos. Ya pasó con la Tv. Ahora está pasando en Internet.

Una vez más hay que elegir entre ametrallar a tu cliente potencial y acosarle si o si, porque lo que buscas es que te vean (aunque te ignoren), o comenzar una relación a base de proporcionar, de aportar, de hacerte esencial para que de ese modo, sean ellos los que acudan a ti.

En estas tesitura hablo a mis clientes; ¿quieres que tus contenidos los consuman personas o robots? …y tu?